domingo, 30 de junio de 2013

Claves para elegir un buen libro de texto


La selección del manual que acompañará todo el ciclo lectivo no es sencilla, porque supone evaluar una serie de criterios que entran en juego en la interacción de los estudiantes con la obra. ¿Qué elementos debería tener en cuenta el docente?


1. Las características de los alumnos que utilizarán la herramienta. “Un libro de texto nunca debería elegirse sin conocer, a través de un diagnóstico profesional y minucioso, a los alumnos que interactuarán con él”, sostiene la psicopedagoga y editora Marcela Aguilar. El docente tiene que saber con qué competencias y conocimientos cuentan sus estudiantes, y qué necesitan. ¿Qué conocimientos previos presupone el libro? ¿Hacia qué objetivos educativos apunta? 

2. La adecuación a los contenidos pautados por el diseño curricular. “Todo docente que trabaja responsablemente debe tener en claro el diseño curricular vigente, para apuntar no sólo a los contenidos secuenciados para cada año, sino también a la situación didáctica en la que se trabajarán esos contenidos”, opina Graciela Simari, docente y diplomada en Lectura, Escritura y Educación de Flacso. En definitiva: ¿responde el libro al contexto didáctico donde se usará?

3. La claridad y el orden de los temas. Para Aguilar, es fundamental analizar la estructura del libro: “Una buena estrategia es revisar los índices, ver cómo se estructuran los capítulos, cómo se agrupan los contenidos. Esta claridad no sólo debe advertirse desde la cuestión conceptual, sino también desde la estética propuesta”.

4. Los valores y representaciones sociales explícitos e implícitos.“El texto transmite una mirada del mundo. Es necesario que como docentes podamos percibir qué temas se ponen en juego y cuáles evitan integrarse por considerarse temas controvertidos”, afirma Simari.

5. Las potencialidades que puede promover, de acuerdo con las ejercitaciones y actividades pautadas. “Es esperable que el libro presente propuestas activas, que hagan que los estudiantes verdaderamente se involucren; que estimule tanto el trabajo individual como el trabajo en grupo y cooperativo”, afirma Aguilar. Una manera de corroborar esto es resolver una unidad completa, a modo de “prueba”. ¿Son realizables las tareas que propone? ¿Cuánto tiempo demandan?

6. La inclusión de diferentes fuentes de información y la invitación a consultar otras. Simari resalta “la posibilidad de apertura hacia nuevos trabajos, a la transversalidad de los temas tratados, a la comparación textual, a tentar a los alumnos con el desafío de seguir ahondando cuestiones que se abrieron”. ¿Qué oportunidades ofrece de seguir investigando, qué información complementaria brinda, qué fuentes recomienda?

7. Los recursos paratextuales. Las ilustraciones, fotos, símbolos, esquemas, mapas, elementos gráficos... ¿son atractivos? ¿suman información?

8. El libro como objeto de manipulación y lectura. El tipo y tamaño de letra, ¿es lo suficientemente claro? Las características del libro como objeto también deberían tenerse en cuenta. Por ejemplo: ¿la encuadernación es resistente? ¿el papel es lo suficientemente grueso, o es traslúcido?

¿Por qué es importante elegir un buen libro de texto?


lunes, 24 de junio de 2013

El Libro de texto.

El libro de texto es un material impreso, estructurado, referido a una determinada rama o campo de estudio, destinado a utilizarse en un determinado proceso de aprendizaje y formación, que se diferencia de otros similares de su misma categoría, por su persistencia temporal y la posibilidad de que el alumno y el profesor puedan volver analizar los mensajes comunicados. Además de esta diferenciación, podemos añadir la no necesidad de intervención de aparatos técnicos para su utilización directa en contextos escolares, facilitando de esta forma la interacción individual. 
Se puede decir que los libros de texto son los mediadores curriculares básicos, brindando apoyo para desarrollar los  programas escolares. De la diversidad de medios didácticos y audiovisuales que la sociedad tecnológica contemporánea le ofrece al profesor para desarrollar su actividad profesional de la enseñanza de un medio destaca sin lugar a dudas por su uso y presencia sobre los demás.
En las sociedades, los textos escritos, cumplen diferentes funciones que facilitan la dinámica Social, por medio de ellos las personas ubicadas en tiempos y espacios diferentes, comparten un número importante de experiencias y es posible heredar, generacionalmente, un significativo continuo currículo del conocimiento construido. Los textos escritos cumplen la función de servir de apoyo al proceso de enseñanza-aprendizaje, revelan dos componentes, el contenido y su aporte material, en función de desarrollo de dicho proceso a este tipo de escritos pertenecen los libros de texto. Estos son prioritarios para el logro de los fines del sistema educacional, ya que son el recurso didáctico en que más se apoya el desarrollo del trabajo de los profesores y estudiantes.


El libro de texto, es uno de los elementos que sin duda alguna, representan una premisa fundamental para la enseñanza en la escuela, pues representa una herramienta para la búsqueda de información, una guía para el cumplimiento del currículo y una constante en la práctica cotidiana.